Al igual que los de la guerra de Cuba… ¡volvimos cantando!.
Las chicas estaban cansadas pero contentas y los entrenadores y padres también. Solo han sido 2 días, pero muy intensos. Partidos al sol, calor, caminatas de un lado al otro del complejo: ahora juegan las cadetes, después a ver que hacen las pequeñas, ¿donde están los balones?, necesitamos agua…
El sábado, a las 7 AM salimos desde Corona de Aragón (detrás del cole) en un autobús fletado por el Club 57 personas, además de una flotilla de coches particulares con padres y familiares de las jugadoras. Llegamos al complejo y empezó el ajetreo: las benjamines de blanco a la pista 13, ¿y eso donde está?, no lo sé pero ya lo encontraremos, rápido que vamos tarde; las cadetes que busquen la pista 4 que juegan en 20 minutos, coger balones, ¿quién se encarga de los tiquets de comida?… Los partidos se suceden, de camino a otra pista te encuentras a padres y jugadoras de otros equipos, conocidos de otros clubes o colegios: mira los de Huesca, esas son de Compañía, las de Teruel también existen. Un pequeño descanso para comer y más de lo mismo por la tarde. Las jugadoras que no tienen partido aprovechan para ir a la piscina que hace mucho calor, o se juntan con amigas y se toman un refresco; los padres buscan la sombra y los bares por el recinto, aplauden las canastas y protestan las faltas… Al terminar los partidos un autobús nos lleva hasta la residencia de La Salle donde nos alojamos casi toda la expedición, algunos padres han preferido ir a un hotel. Las chicas deberían estar rendidas, pero no es así, no quieren irse a dormir: gritos, carreras, portazos, risotadas… después de varios avisos y amenazas la cosa se calma.
Ya es de día, todos arriba. Las mayores se resisten a levantarse igual que se resistían a acostarse: quejas, ojeras, ¿de qué color jugamos?, ¡las maletas preparadas que hay que bajar!; desayunamos y nos vamos. Otra vez lo del día anterior: partidos, calor y caminatas. Los resultados deciden algunos enfrentamientos posteriores, pero solo un equipo consigue llegar a una final: el benjamín. Todo Dominicos está en la pista 2 para animar a las “peques”; las chicas hacen un partidazo y ganan holgadamente: aplausos y alegría a raudales. Hay que destacar el esfuerzo y buen hacer de Lucia, Blanca y Elena que fueron las mas decisivas, y además, jugaron con las alevines para completar el equipo. El viaje de vuelta se desarrolla entre canciones, juegos y más canciones. El cierzo nos saluda al entrar en Aragón y al llegar a Zaragoza todo el autobús es un clamor: ¡¡campeonas, campeonas, ooeee, ooeee, ooeee!!
Con tantos partidos en tan poco tiempo, es normal que haya lesiones y contratiempos: ampollas en los pies, heridas en las rodillas, contusiones, etc. Pero solo hubo una lesión seria: Elena Ubeda (cadete) con esguince de tobillo; esperamos que te recuperes muy pronto.
Solo nos queda agradecer a los padres el esfuerzo realizado y a las jugadoras las ganas y entusiasmo mostrados. La experiencia ha valido la pena, todos los que hemos participado estamos satisfechos por el resultado final.
Solo nos queda desearos que tengáis un buen verano, nos veremos de nuevo en septiembre.
P.D.: Voy a colocar las fotos que tengo, me gustaría que nos hicieseis llegar las que tengáis vosotros y las colgaremos todas en la web.
E-mail: marcos@baloncestodominicos.com